Diagnóstico diferencial
La erupción que se desarrolla en la viruela símica puede parecerse a otras enfermedades
infecciosas exantemáticas que cursan con una erupción pustulosa o vesicular generalizada. La
linfadenopatía en la etapa prodrómica de la enfermedad es útil para distinguirla, pero sólo se
presenta en el 60% de los pacientes y menos del 20% de ellos la presentan en la fase prodrómica.
Los diagnósticos diferenciales deben realizarse con varicela, herpes zóster diseminado, herpes
simple diseminado, enfermedad mano-pie-boca, sífilis primaria o secundaria, infección
gonocócica diseminada, fiebre aftosa, chancroide, linfogranuloma venéreo, granuloma inguinal,
molusco contagioso, sarampión, sarna, rickettsias, chikunguña, virus zika, dengue, vasculitis e
infecciones bacterianas de la piel y de tejidos blandos por Staphylococcus aureus y Streptococcus
spp(9).
A menudo, la erupción presente en la varicela se puede confundir con viruela símica, pero se
puede distinguir ya que en la varicela la erupción progresa más rápido, tiene una ubicación más
central y no tiene lesiones en las palmas de las manos y plantas de los pies. Los pacientes con
varicela generalmente no tienen linfadenopatías (9).
